Del diagnóstico a la decisión: cuando tener datos no es suficiente

Caso real · Cómo se convirtió un informe científico en la Estrategia de Infraestructura Verde y Azul de Sant Boi (2025–2035)

Publicado 2 de febrero de 2026 · Categoría: Caso de estudio · Estrategia · Instituciones

estrategia de infraestructura verde y azul

En los últimos años, muchos ayuntamientos han invertido en estudios sobre clima, biodiversidad o salud urbana.
El problema casi nunca es “falta de informes”. El problema es otro: cómo convertir toda esa información en una hoja
de ruta clara, con prioridades, plazos, gobernanza y dinero detrás. Sant Boi de Llobregat estaba exactamente en ese punto
cuando iniciamos este proyecto.

Horizonte temporal
2025–2035

Estrategia a diez años, estructurada en corto, medio y largo plazo.

Población atendida
≈ 85.000 hab.

Ciudad media metropolitana, con barrios y realidades muy distintas.

Entrega
 
30 · 10 · 2025

Nuestro trabajo terminó con la aprobación y entrega formal de la Estrategia.

Cómo elaboramos la Estrategia de Infraestructura Verde y Azul de Sant Boi (2025–2035) · Rumbo & Resultados

La ciudad ya contaba con un diagnóstico ecológico sólido elaborado por el CREAF, con mapas, indicadores y análisis en profundidad sobre la infraestructura verde y azul. Pero ese documento, tal y como estaba presentado, no era utilizable como estrategia, ni para poder justificar las subvenciones otorgadas: no marcaba metas a diez años, no priorizaba barrios, no definía un modelo de gobernanza ni un esquema de financiación, y generaba frustración porque el Ayuntamiento seguía sin una guía clara para decidir qué hacer primero y por dónde empezar.

Este caso de estudio explica cómo, partiendo de ese informe científico, diseñamos la Estratègia d’Infraestructura Verda i Blava de Sant Boi 2025–2035: un documento que ordena la información, la traduce a lenguaje de gestión municipal y propone una hoja de ruta concreta para los próximos diez años.

Nuestro trabajo terminó con la entrega formal del documento el 29 de agosto de 2025. A partir de ahí, la implementación depende del propio Ayuntamiento, de sus prioridades políticas, de su capacidad técnica y del acceso a financiación. Este caso habla de lo que sí hicimos: convertir un diagnóstico académico desordenado en una estrategia de ciudad clara, ejecutable y válida para la justificación de las subvenciones.




1. El reto real que tenía Sant Boi


El Ayuntamiento de Sant Boi llegaba a este proyecto con un activo importante: un diagnóstico ecológico extenso elaborado por el CREAF, con mapas, indicadores y análisis detallados de biodiversidad, conectividad y servicios ecosistémicos.

El problema no era la falta de información, sino que, tras varias rondas de trabajo, ese material seguía teniendo una lógica académica y fragmentada:

  • Muchísima profundidad técnica.
  • Poca utilidad como guía de gestión cotidiana.
  • Dificultad para explicar a los cargos electos “qué hacemos primero”, “qué barrios van antes” y “cómo medimos si avanzamos”.
Piezas clave que faltaban
  • Metas claras a 10 años (2025–2035) que marcaran el rumbo.
  • Criterios de decisión por barrios y ámbitos.
  • Un plan de implementación por fases: corto, medio y largo plazo.
  • Un modelo de gobernanza: quién lidera, quién coordina, quién ejecuta.
  • Un esquema de financiación conectado con fondos europeos, programas supramunicipales y recursos propios.
  • Un sistema de indicadores y seguimiento entendible y manejable desde el Ayuntamiento.

En la práctica, el Ayuntamiento disponía de un gran informe, pero no de una estrategia de ciudad que pudiera guiar la acción municipal durante la próxima década.

Ahí es donde entra nuestro trabajo. Partiendo de ese diagnóstico científico, reordenamos todo el contenido en torno a los atributos clave de la infraestructura verde y azul de la ciudad, añadimos el contexto socioeconómico y de usos del suelo que faltaba, definimos metas cuantificadas a 2035, priorizamos territorial y temporalmente las actuaciones, diseñamos el modelo de gobernanza y participación, estructuramos los indicadores de seguimiento y construimos una estrategia de financiación y escalabilidad.

Es decir: convertimos un documento valioso pero poco utilizable en una Estrategia de Infraestructura Verde y Azul 2025–2035 que el Ayuntamiento puede gobernar, financiar y ejecutar si así lo decide. Ese es exactamente el tipo de trabajo que hoy ofrecemos desde Rumbo & Resultados en los módulos de estrategia y plan operativo de la Ruta R&R.

Idea força: el valor no estaba en generar más diagnósticos, sino en convertir el diagnóstico existente en una estrategia de ciudad clara y operativa.

2. Una ciudad media rodeada de verde… pero con un núcleo desconectado


Sant Boi es una ciudad media del entorno metropolitano de Barcelona, con unos 85.000 habitantes y una posición territorial muy particular:

Contexto territorial

  • Alrededor, activos ambientales de alto valor: sistemas de montaña, Parque Agrario y río Llobregat.
  • En el centro, un núcleo urbano denso, con barrios muy distintos entre sí y zonas industriales que fragmentan el territorio.

Reto operativo

En este contexto, el reto no era simplemente “tener más zonas verdes” en el plano. El reto era diseñar una infraestructura verde y azul que funcionara como un auténtico sistema de biodiversidad:

  • Conectando los grandes activos naturales con la vida diaria de la ciudadanía.
  • Reduciendo el efecto isla de calor en los barrios más densos.
  • Mejorando el acceso a espacios verdes de calidad allí donde hoy es más difícil.

También era clave integrar Soluciones Basadas en la Naturaleza en calles, plazas, equipamientos, patios escolares, cubiertas y espacios productivos, alineando esta red verde y azul con otras agendas municipales: salud, movilidad, economía local, educación, participación ciudadana.

Todo ello, además, con:

  • Presión presupuestaria.
  • Ritmos políticos propios de cualquier municipio.
  • Una estructura técnica limitada para gestionar proyectos complejos.

Diseñar una Estrategia de infraestructura verde y azul en este contexto no es un ejercicio teórico. Es una decisión de política pública a 10 años vista.


3. Del informe académico al plan de ciudad: el punto de inflexión


El punto de partida era un informe del CREAF con un contenido técnico muy robusto, pero organizado con lógica de investigación: capítulos largos, mucho texto, métodos detallados, tablas, mapas y anexos.

En las reuniones internas, el Ayuntamiento se encontraba con preguntas recurrentes:

  • “Vale, ¿y esto qué significa para mi barrio?”
  • “¿Qué hacemos el año que viene y qué dejamos para más adelante?”
  • “¿Qué parte de esto podemos presentar para justificar las subvenciones europeas con garantías?”
  • “¿Cómo vendemos esto políticamente sin perdernos en tecnicismos?”

Ese fue el punto de inflexión. A partir de ahí, el trabajo dejó de tratarse de “seguir pidiendo al CREAF más versiones del mismo documento” y pasó a ser una tarea distinta:

  • Traducir el diagnóstico en lenguaje de gestión.
  • Ordenar el contenido de forma que se pudiera explicar en una reunión de una hora.
  • Tomar decisiones: metas, prioridades, fases, gobernanza, financiación.

Ahí es donde Rumbo & Resultados aporta valor: no compitiendo con el trabajo científico, sino completándolo con la capa estratégica y operativa que la ciudad necesita.

Clave del giro: dejar de pedir “otro informe más” y pasar a construir una estrategia clara con lo que ya existía encima de la mesa.

4. Qué añadimos sobre el trabajo del CREAF (y por qué marca la diferencia)


El diagnóstico del CREAF era una muy buena base, pero no era una estrategia. La diferencia entre una cosa y otra está en todo lo que se añadió después. De forma resumida, estas fueron las principales aportaciones:

4.1. Poner orden y criterio

Lo primero fue poner orden:

  • Reorganizar la información dispersa en torno a unos pocos bloques claros: contexto territorial, atributos clave de la Infraestructura Verde y Azul, brechas y oportunidades.
  • Sintetizar conclusiones que cualquier cargo electo o técnico no especialista pudiera entender en una primera lectura.
  • Eliminar redundancias y tecnicismos que no aportaban a la toma de decisiones.

Sólo este trabajo de orden y síntesis ya cambia por completo la utilidad de un documento.

4.2. Añadir el contexto que faltaba

Un sistema de infraestructura verde y azul no se diseña sólo con datos ecológicos. Hay que cruzarlos con:

  • Demografía y vulnerabilidades sociales.
  • Actividad económica y tejido productivo.
  • Usos del suelo y dinámicas urbanísticas.

Por eso, añadimos bloques específicos sobre población, dinámica sociodemográfica y actividad económica, que no estaban desarrollados en el informe original y que permiten decidir dónde tiene más sentido priorizar ciertas intervenciones.

4.3. Definir metas claras a 10 años (2025–2035)

Una de las piezas centrales fue traducir el diagnóstico en metas concretas a diez años, alineadas con la realidad del municipio y con las tendencias europeas:

  • Incrementar la presencia de verde de calidad en los barrios con peor situación de partida.
  • Aumentar la cobertura arbórea en el núcleo urbano para reducir el estrés térmico.
  • Mejorar el porcentaje de población con acceso a espacios verdes de calidad a distancia caminable.
  • Desplegar un número determinado de proyectos de Soluciones Basadas en la Naturaleza, con variedad de tipologías.
  • Integrar la Infraestructura Verde y Azul en el planeamiento urbanístico de forma progresiva.

Estas metas convierten la Estrategia en algo evaluable. No se queda en conceptos genéricos, sino que marca dónde se quiere estar en 2035.

4.4. Priorizar barrios y fases de trabajo

No se puede actuar en toda la ciudad al mismo tiempo ni con la misma intensidad.

Por eso, la Estrategia de infraestructura verde 2025–2035 incluye:

  • Barrios y ámbitos prioritarios, en función de su vulnerabilidad, su déficit de verde y su potencial de impacto.

Corto plazo (2025–2027): proyectos visibles, pilotos, actuaciones de bajo coste y alto retorno.

Medio plazo (2028–2031): consolidación de ejes verdes y azules, proyectos de mayor escala, cambios en el espacio público.

Largo plazo (2032–2035): integración plena en planeamiento, actuaciones estructurales y conexiones supramunicipales.

Esta priorización permite gestionar expectativas y planificar recursos.

4.5. Diseñar la gobernanza de la estrategia

La gobernanza es, con diferencia, uno de los puntos que más se suelen esquivar en los planes ambientales. Aquí se aborda de frente. La estrategia define:

  • Qué rol tiene el equipo político (liderazgo, rendición de cuentas).
  • Qué rol tiene el equipo técnico (coordinación transversal entre áreas).
  • Cómo se incorporan otros actores: ciudadanía, entidades, empresas, centros educativos.
  • Qué espacios de seguimiento y revisión se proponen (comisiones, consejos, informes periódicos).

Sin esto, cualquier estrategia se descose en cuanto empiezan los conflictos de agenda y de prioridades internas.

4.6. Conectar la estrategia con la financiación disponible

La otra gran pieza que faltaba en el documento original era el dinero. No bastaba con decir “hay que hacer más verde”. Había que responder a:

  • ¿Qué líneas de financiación pueden encajar con cada tipo de proyecto?
  • ¿Qué parte puede cubrir el Ayuntamiento con recursos propios y cuál necesita apoyo externo?
  • ¿Cómo se puede combinar financiación europea, regional y metropolitana sin perder coherencia?

La Estrategia Infraestructura Verde y Azul 2025–2035 incorpora una visión de financiación que sirve como guía para preparar memorias, concurrir a convocatorias y estructurar proyectos en paquetes viables.

Bloque de valor añadido Qué se hizo Impacto práctico
Orden y criterio Reorganizar, sintetizar y depurar tecnicismos del diagnóstico original. Documento entendible por equipos político-técnicos en una primera lectura.
Contexto socioeconómico Incorporar población, vulnerabilidades y actividad económica. Priorizar intervenciones donde el impacto social y económico es mayor.
Metas 2025–2035 Definir objetivos cuantificables alineados con tendencias europeas. Permite medir avances y justificar inversiones a medio y largo plazo.
Priorización y fases Ordenar barrios y actuaciones en corto, medio y largo plazo. Da realismo operativo y facilita la programación presupuestaria.
Governança Definir roles, órganos de coordinación y espacios de seguimiento. Reduce bloqueos internos y clarifica quién hace qué.
Finançament Conectar el plan con líneas de financiación potenciales. Aumenta opciones de captar fondos y de justificar subvenciones.

5. Cómo se estructura la Estrategia Infraestructura Verde y Azul 2025–2035


El resultado de todo este trabajo es un documento que cualquier otro municipio podría usar como referencia, con una estructura clara y lógica:

Introducción y marco
Por qué una Estrategia de Infraestructura Verde y Azul. Cómo se conecta con otras agendas municipales (clima, salud, economía local, movilidad).

Contexto territorial y socioeconómico
Posición de Sant Boi en el entorno metropolitano. Fotografía demográfica y socioeconómica. Diagnóstico de usos del suelo y actividades clave.

Diagnóstico operativo de la Infraestructura Verde y Azul
Principales atributos de la infraestructura verde y azul. Brechas y oportunidades, explicadas en lenguaje no técnico.

Visión 2025–2035 y objetivos
Hacia dónde se quiere llevar la ciudad en términos de verde, azul y salud urbana. Objetivos estructurados en pocos ejes comprensibles.

Metas y líneas de actuación
Metas concretas a diez años. Tipologías de actuación (espacio público, equipamientos, cubiertas, corredores, etc.).

Priorización territorial y temporal
Qué barrios y ámbitos se consideran prioritarios. Cómo se organiza la estrategia en corto, medio y largo plazo.

Gobernanza y participación
Estructura interna propuesta. Mecanismos de participación ciudadana y colaboración con otros actores.

Financiación y viabilidad
Líneas de financiación potenciales. Criterios para agrupar proyectos y hacerlos presentables a convocatorias.

Seguimiento y revisión
Indicadores clave. Ritmos de seguimiento. Posibles momentos de revisión y ajuste de la estrategia.

No es un informe para especialistas; es un documento pensado para ser leído, debatido y usado por equipos mixtos político-técnicos.


6. Qué gana el Ayuntamiento con una estrategia así


Más allá de lo técnico, la Estrategia de Infraestructura Verde y Azul 2025–2035 aporta tres beneficios muy claros para el Ayuntamiento de Sant Boi.

6.1. Claridad

La estrategia fija un rumbo claro para diez años:

  • Qué se quiere lograr.
  • Dónde se quiere actuar primero.
  • Qué tipo de proyectos encajan y cuáles no.

Esto reduce ruido, dudas internas y discusiones improductivas.

6.2. Coherencia

La infraestructura verde y azul deja de ser “proyectos sueltos” y pasa a ser un marco que ordena muchas piezas:

  • Proyectos de espacio público.
  • Actuaciones de salud y bienestar.
  • Iniciativas educativas.
  • Acciones de economía local y turismo sostenible.

Esto ayuda a evitar contradicciones (por ejemplo, reformas de calles que ignoran la estrategia verde) y permite que cada proyecto nuevo se evalúe en función de si suma o resta al conjunto.

6.3. Capacidad de atraer recursos

Una estrategia clara y bien redactada es una ventaja competitiva a la hora de:

  • Presentarse a convocatorias de financiación.
  • Justificar inversiones ante otras administraciones.
  • Explicar a la ciudadanía por qué se priorizan unas actuaciones y no otras.

La Estrategia Infraestructura Verde y Azul 2025–2035 está pensada para servir de documento base en todo ese proceso.


7. Lecciones para otros ayuntamientos con “tareas pendientes”


Este caso deja varias lecciones que se repiten en muchos municipios:

  • El problema no es siempre la falta de estudios.
    A menudo el problema es que los estudios existentes no se han traducido a una narrativa estratégica clara.
  • Diagnóstico y estrategia son productos diferentes.
    El primero responde a “cómo estamos”. La segunda responde a “qué vamos a hacer, cuándo, cómo y con qué dinero”.
  • Sin gobernanza y financiación, no hay plan.
    Si sólo se habla de árbol, parque y mapa, pero no de quién lidera, quién coordina y de dónde sale el dinero, el documento se queda en plano teórico.
  • La buena ciencia necesita buena gestión.
    Centros como el CREAF aportan un valor enorme en diagnóstico. Pero si nadie traduce sus resultados a decisiones, el esfuerzo se pierde.
  • Una estrategia a diez años no es una foto rígida.
    Es un marco que permite ajustar prioridades según cambien el contexto político, económico o climático, siempre que haya claridad de metas.
Para otros municipios: si ya tienes informes en el cajón, el siguiente paso no es otro informe; es convertir lo que tienes en una hoja de ruta clara, priorizada y financiable.

8. Qué dice este caso sobre el enfoque de Rumbo & Resultados


Este caso resume bien qué hace Rumbo & Resultados cuando trabaja con instituciones y territorios:

  • No competimos con centros de investigación ni con oficinas técnicas. Los necesitamos.

En este caso nuestra tarea empieza cuando el diagnóstico ya existe y el Ayuntamiento necesita convertirlo en una estrategia que se pueda explicar, aprobar y ejecutar.

En un caso como este, hacemos tres cosas clave:

  • Ordenar y traducir la información a lenguaje de gestión.
  • Definir metas, prioridades, gobernanza y financiación.
  • Entregar una hoja de ruta clara y usable durante varios años.

En Sant Boi, nuestro trabajo terminó con la entrega de la Estrategia Infraestructura Verde y Azul 2025–2035 el 29 de agosto de 2025, es decir solo se activaron los módulos de estrategia y plan operativo de la Ruta R&R. El Ayuntamiento es quien decide qué activar, cuándo y con qué intensidad.

Eso es importante decirlo porque demuestra la modularidad de nuestra metodología, en la que cada cliente escoge aquellos módulos que se ajustan a sus necesidades, sin perjuicio de poder ser ampliados.

Metodología Ruta R&R aplicada a instituciones

En Sant Boi se activaron los módulos de estrategia i plan operativo. En otros casos, la Ruta R&R puede incorporar también acompañamiento en la ejecución (por ejemplo, como Project Manager ambiental o apoyo estratégico a la implementación), siempre con encargos diferenciados y objetivos claros.

Estrategia Infraestructura Verde y Azul Pla operatiu Governança Finançament

9. Preguntas frecuentes (FAQ)


FAQ

Respuestas rápidas sobre qué significa este caso de estudio y cómo puede inspirar a otros municipios.

¿Se puede hablar de “caso de éxito” si el plan aún no se ha desplegado entero?

Sí, si definimos el éxito correctamente. En este caso, el éxito no es “cuántas obras se han terminado”, porque esa fase depende del Ayuntamiento. El éxito es haber pasado de un diagnóstico académico poco utilizable a una estrategia clara 2025–2035 lista para guiar decisiones, priorizar proyectos y apoyar la captación de financiación.

¿Este enfoque sirve sólo para ciudades del tamaño de Sant Boi?

No. La lógica es aplicable a municipios más pequeños y más grandes. La diferencia está en la escala, el nivel de detalle y el volumen de proyectos, no en la metodología.

¿Es obligatorio tener un informe previo como el del CREAF para arrancar?

No es obligatorio, pero ayuda. Si no existe diagnóstico, habrá que construir una base mínima de información, la cual la Ruta R&R puede generar sin necesidad de trabajo de campo como el del CREAF, ya que suele ser suficiente para tener un diagnóstico operativo. Pero si existe (hecho por universidades, consultoras o servicios internos), lo más eficiente suele ser aprovecharlo y ordenarlo, en lugar de empezar desde cero.

¿Rumbo & Resultados acompaña también la ejecución?

Depende del encargo. En Sant Boi el trabajo se limitó a la fase estratégica y terminó con la entrega del documento. En otros casos, podemos acompañar como Project Manager ambiental o apoyo estratégico a la implementación, pero eso son proyectos distintos, con objetivos y condiciones propios, por eso la metodología Ruta R&R es modular.

¿Qué tipo de equipo necesita un Ayuntamiento para sacarle partido a una Estrategia Infraestructura Verde y Azul así?

No hace falta una gran estructura, pero sí tres cosas mínimas:

  • Un liderazgo político que entienda que esto es una política a diez años, no una campaña puntual.
  • Un nodo técnico que coordine áreas y proyectos.
  • Capacidad para trabajar de forma transversal (urbanismo, medio ambiente, salud, servicios, educación, etc.).

👉 Si trabajas en un ayuntamiento y te reconoces en este escenario —informes sólidos sobre clima, verde o biodiversidad, pero sin una estrategia clara para priorizar barrios, ordenar proyectos y acceder a financiación— podemos ayudarte a dar el siguiente paso: convertir esos diagnósticos en una Estrategia de Infraestructura Verde y Azul gobernable, priorizada y financiable para tu municipio, sin más documentos que acaban en el cajón.

T'avisem quan publiquem nous continguts?

Ens prenem seriosament el teu temps. Només us enviarem articles, guies o eines que us ajudin a millorar, decidir o actuar millor.


Els nostres recursos pràctics i eines on-line

Desplaça't a dalt